¿Tu cámara fotográfica tiene una vida limitada?

¿Tu cámara fotográfica tiene una vida limitada?

Cámara fotográfica en blanco y negro con una pegatina amarilla, con la fecha de caducidad

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Así de contundente es la realidad: todo lo que nace muere. Al comprar tu cámara fotográfica, ésta ya tiene una fecha de caducidad.  La buena noticia es que nadie te puede asegurar que se cumpla esa esperanza de vida.

Cámara fotográfica en blanco y negro con una pegatina amarilla, con la fecha de caducidad

Existen diversos indicadores para analizar la duración de la vida útil de tu nueva cámara fotográfica, la cual varía en función de los distintos tipos (réflex, réflex-digital o compactas), marcas y modelos. La estimación más conocida es la relacionada con el número limitado de disparos posibles, que puede oscilar desde los 25.000 hasta más de 200.000 fotogramas. Una cámara puede gozar de buena salud durante diez años -incluso dándole un uso profesional- o puede ser víctima de un infarto en cualquier momento.

Más que hablar de cuánto va durar el aparato, sería más apropiado referirse al tiempo útil de cada uno de los circuitos electrónicos y componentes mecánicos del mismo. En primera línea de importancia estarían el obturador y el sensor (en las digitales), debido al desgaste que sufren cada vez que la luz accede a través del objetivo. Pero no menos relevante es el uso que se hace del botón del disparador o de la batería.

El que se estropee alguna parte de tu cámara fotográfica no es sinónimo de entierro. Existe la garantía de compra o el servicio de reparaciones de la compañía fotográfica, que en algunos casos consta de una especie de tarifa plana. También se puede sustituir el elemento muerto o averiado. No hay que dramatizar. Valora si te merece la pena el coste económico. Si decides hacerte con una cámara de segunda mano, solicita a un experto el número de disparos realizado.

Trucofoto te recuerda que en tus manos está el prolongar el uso y disfrute de su compañía. Ella es delicada y necesita ciertos cuidados. Le gusta la limpieza, no lleva bien los golpes o los cambios de temperatura, y ojo con los líquidos (véase Los Gremlins).

La existencia de la obsolescencia programada por los fabricantes es una realidad que consiste en acortar la vida de los productos para aumentar las ventas, siendo ésta una práctica utilizada desde hace casi un siglo. Entonces es posible que también tu cámara esté inducida al suicidio, pero eso, ¿quién lo va a admitir?

 

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3 COMMENTS

  1. Interesante artículo, sobre todo en lo referido al último punto de la obsolescencia programada, del cual existe un gran documental que echaron no hace mucho por La 2.

    Yo creo que, independientemente del número de disparos de vida tope que tiene cada cámara, es fundamental cuidarla bien, haciéndole como a los coches revisiones periódicas limpiándola bien, que no entre polvo dentro, etc.

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