La fotografía como terapia para mejorar la salud

La fotografía como terapia para mejorar la salud

¿Habías oído hablar de la fotografía como terapia alguna vez? Hay quien define la Fotografía como el arte de captar lo invisible. Esa es la premisa para entender los beneficios de la aplicación de la fotografía a la salud. La ayuda que reporta esta práctica es más bien emocional y espiritual, si bien, podría desembocar en una mejora física de la persona.

Fotografía en blanco y negro de un mimo en la calle

Una pasión que parte de una mirada singular –tal vez alentada por una emoción, anclada a unos estados de ánimo y con unas expectativas de fotografía- y desemboca en una contemplación de la toma -sujeta a otros estados anímicos- que desencadena una impresión (en ocasiones fuerte, profunda y duradera).

Una paradoja muy saludable

Cuando hacemos fotos intentamos capturar algo imposible, el presente, para llevarlo al futuro. Una vez llegado el momento, mostraremos nuestro tesoro, como prueba de que estuvimos allí y fuimos capaces de capturar nuestra visión.

Pretendemos congelar instantes, que nunca más volverán. Retamos a la muerte, y establecemos una simbólica lucha, para negar la limitada existencia humana. Jugamos a inmortalizar la cambiante realidad a través de una sana ilusión, como es la fotografía.

Una terapia para todos los públicos

La fotografía ayuda a pensar y plantea al individuo distintos puntos de vista a través de las imágenes que obtiene. Es una fuente de autoconocimiento. Esas tomas cuentan historias, pero además es importante – a nivel terapéutico- el relato que se haga de esas capturas.

Las imágenes tienen un gran poder evocador, capaz de conectarnos con los sentimientos más íntimos, que pueden aflorar y traspasar la barrera del paso del tiempo. A través de las fotos se puede estudiar la vida interior de una persona y las transformaciones que ha experimentado.

Esta forma de autopercepción se utiliza en personas con trastornos alimenticios, con aquellos que padecen adicciones, en individuos durante procesos de rehabilitación, con ancianos, en terapias de grupo, o con sujetos que pretenden conocerse mejor y resolver conflictos emocionales.

En las fotografías biográficas se exploran los nudos afectivos que impiden el desarrollo del individuo y que le llevan a actuar de una manera determinada.

Y otro tipo de terapias alternativas, en donde la luz es la protagonista (al igual que en la fotografía), es la fototerapia: un tratamiento basado en la aplicación de los rayos infrarrojos, láser o ultravioleta.

El médico de la cámara al cuello o el fotógrafo de la salud

El ejemplo de un profesional de la medicina que se sirve de la fotografía como terapia es Carlos Canal. Un hematólogo leonés, que desde los años ochenta deja pasar a su consulta a la fotografía, con el fin de sacar a la luz las vivencias interiores de sus pacientes.

Sugerencia de Trucofoto: Échale un ojo a la fotografía de Kirlian, un método practicado por la medicina bioenergética para captar y fotografiar efluviogramas o reflexiones energéticas del cuerpo, que se usa para observar el estado de salud de la gente.

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1 COMENTARIO

  1. Una vez leí que una escritora o aprendiz en aquel momento, asistía a unas sesiones de meditación como terapia, autoconocimiento, capacidad y control para adquirir la consciencia primigenia, al cabo de unas sesiones su maestro le preguntó que porqué hacía meditación y no utilizaba la escritura como terapia. En aquel momento se me abrieron los ojos a un entender diferente, a una unidad entre el creador y la criatura. Me parece lógico que la fotografía sea una terapia que permita equilibrarse con lo mas pequeño de uno mismo hasta su máxima expresión. Gracias por este Post!

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